Pepsi Music día 8: Motley Crue, Rata Blanca y Horcas tocaron ante más de 20.000 fans

22 10 2008

En una fría y lluviosa tarde de sábado, el Heavy metal dijo presente en la fecha más ruidosa del megafestival. Crónica de una noche en donde cayeron gotas de acero.

 

*Por Lucas Calabró

La lluvia venía amenazando desde la noche anterior, pero el cielo oscuro y el relampagueo que anticipaba la tormenta parecía alimentar a las huestes de metaleros que se acercaban al Club Ciudad de Buenos Aires para celebrar la octava jornada del Pepsi Music 2008 con las presentaciones de Horcas, Rata Blanca y Motley Crue.

La noche fue como ver todas las caras de ese mítico estilo nacido en Inglaterra y que de a poco se desvirtuó con las influencias nórdicas y escandinavas para cruzar a Norteamérica y tomar el glamour que alguna vez le supieron dar bandas como Kiss y Poison, y finalmente descender a la Argentina en donde el rock pesado fue símbolo de una clase obrera de los suburbios del oeste de Buenos Aires.

Cronológicamente el sábado fue la excepción, ya entrada las 17:00 hs fue el turno de “Horcas”, quizá una de las últimas bandas argentas que aún conservan la suciedad y el alma guerrera de lo que alguna vez fue Hermética y V8. Con clásicos como “Vence” y “Eternos”, el público “pogueaba” energizado por los gritos de un Walter Meza eufórico que no se cansaba de repetir “Aguante el Heavy Metal carajo”. La presentación concluyo con un merecido homenaje a Osvaldo Civile que ante lo inimaginado despertó la nostalgia y el recuerdo en los corazones del público ante los temas de la banda mezclados con las imágenes del difunto ex guitarrista de V8.

 

A las 19:00 hs la noche dominaba el cielo y el rugir de los relámpagos decían en voz alta que la lluvia era inminente, las luces se apagaron y la intro “Voces del mar” dio paso a la presentación de “Rata Blanca”, quizás la única banda de Heavy metal nacional que pudo tener trascendencia en el exterior y que adopto el tono épico y la leyenda para sus temas. El show comenzó con “El reino olvidado” el último corte del disco que lleva el mismo nombre, y continuó con un repertorio plagado de temas de su última placa.

Si hay algo que caracteriza al metalero es su respeto en los recitales y esto se hizo sentir en presencia de Rata blanca, en que la gente, descontenta con el set list y el camino que tomó la banda en los últimos años, escucho sin hacer mayor ruido los acordes de un soberbio Walter Giardino y los cansadores agradecimientos de Adrián Barilari. Sin embargo, hubo excepciones al final, cuando la lluvia comenzó a caer, la banda sin pedirlo despertó la alegría de los presentes al cerrar con “Callejero” y “La leyenda del hada y el mago”. La sensación que quedó en el público, fue la de ver a Rata Blanca para que la espera se haga más corta ante lo que estaba por venir.

 

Para las 20:30 hs los chaparrones dispersaron a las huestes que buscaban refugios en donde no había, el público iba de un lado para el otro tratando de evitar la lluvia, muchos se retiraron lejos, allí en donde había un techo seguro, los más nostálgicos se quedaron firmes ante el escenario principal.

Con una demora que por el altoparlante se adjudicaba a “razones de clima” y que tal vez la realidad hayan sido los excesos que los caracterizan, Motley Crue dio un estrepitoso golpe al escenario con su salida en que la lluvia y el frío ya no le importaban a los más de 20.000 fans de todas las generaciones que nunca habían visto a la banda emblema del glam rock californiano.

Mezclados en la multitud había adolescentes recién iniciados en el Heavy metal, afortunados de vivir en una generación en donde la conexión de banda ancha les da acceso a conocer todos los grupos y estilos que se les ocurran en cuestión de días. Más adelante y cerca del escenario estaban los más veteranos, aquellos mayores de 30 y 40 que alguna vez fueron adolescentes y esperaban pacientemente a que suene Motley Crue en la radio para grabar su ultimo hit en un cassette o ir el domingo al parque Rivadavia para comprar el vinilo a un precio más barato que en las disquerías.

¡Hacia 20 años que esperaba este momento¡ decía un emocionado fan al apagarse los últimos acordes de “Kickstart my Heart”, el tema con el que abrieron el show. La andanada de clásicos continuó con “Shout at the devil”, “Saints of los angeles” y “Girls, girls, girls”. En los bisses la locura de Tomy Lee no se hizo esperar, “Hello Motherfuckers” saludaba al público el ex esposo de Pamela Anderson para posteriormente en un acto de demagogia hacer flamear una bandera argentina que casualmente estaba en el suelo del escenario. A la vuelta los clásicos continuaron con “Same old situation” para dar un broche de cierre con “Dr Feelgood”

Así concluyó la octava jornada del Pepsi Music, en donde el clima frío y lluvioso afirmó que el Heavy metal es a prueba contra las fuerzas de la naturaleza y que su nostalgia y vida siguen prendidas a pesar de que muchos creen que es un estilo en extinción.

 

*Productor general de Frecuencia X

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