En 1987 la banda irlandesa U2 lanzo “The Joshua Tree”, el disco con el que conquistaron América a fuerza de compromiso social y político, y que se convertiría en su consagración definitiva.
Por Martín Calabró*
U2
“The Joshua Tree”
XXXXX
“La imagen del desierto es el corazón del disco”, decían los U2 por aquel entonces, explicando la portada y las fotos internas de “The Joshua Tree”, su quinto álbum de estudio, un disco de búsqueda espiritual empapado de Estados Unidos. Con influencias del blues, del folk y el gospel, y lejos de aquel pop envasado y new romantic característico de la década del 80, Bono, The Edge, Larry Mullen y Adam Clayton prefirieron enfocarse en la violencia sin sentido, la angustia, y la redención, con letras políticas y hasta religiosas, en donde los climas creados junto con los ingenieros y productores Brian Eno y Daniel Lanois adquieren características épicas. Canciones como “Mothers of the Disappeared”, donde la banda se hace eco del sufrimiento de madres e hijos ocurrido durante las dictaduras latinoamericanas, “Red Hill Mining Town”, que nos relata la desesperación de los mineros durante las huelgas en el Reino Unido, y “Bullet The Blue Sky”, que pone de manifiesto la opresión militar de Estados Unidos y lo equivocada que era la política internacional que el Presidente Ronald Reagan estaba desarrollando en países como El Salvador, son solo muestras de una obra gigante en el panorama musical de la época, logrando que, a pesar de ser poco optimista aunque sin llegar a una oscuridad explicita, se erigiera como Nº 1 en los charts del mundo y se convirtiera en uno de los álbumes más vendidos de todos los tiempos.
Los esenciales: “Where The Streets Have No Name”, “I Still Haven’t Found What I’m Looking For”, “With Or Without You”, “In God’s Country”.
X (Horrible)
XX (Más o menos)
XXX (Ta bueno)
XXXX (Corre a comprarlo)
XXXXX (Música Clásica)
*Co-conductor de Frecuencia X


En 1966, con el planeta conquistado por las invasiones inglesas (Beatles y Stones a la cabeza), Brian Wilson, el genio creativo de los Beach Boys, entiende que un periodo de compromiso personal en la composición, los arreglos y la producción debía sobrevenir. De carácter introvertido y tímido, y distanciado de las giras por un año, Wilson ofreció al mundo su obra maestra: Pet Sounds, un álbum conceptual que, alejado del estilo de sus anteriores trabajos, y resistido por sus compañeros de banda, presentaba complejas orquestaciones y arreglos que ensamblaban tan bien una canción con otra que es casi imposible comprenderla cortando los temas para escucharlos de manera separada. Juegos de voces perfectos, algo en lo que los Beach Boys siempre dieron cátedra, adornan las composiciones ejecutadas por una orquesta de mas de cincuenta músicos profesionales con instrumentos típicos de la música clásica, con letras que aducen al fin de la inocencia adolescente, y el comienzo de una inevitable maduración adulta, justo es decirlo, con la colaboración del socio compositivo Tony Asher. Canciones espirituales (“God Only Knows”), tradicionales (“Sloop John B”), y hasta instrumentales (“Pet Sounds”), se suceden en un disco que no obtuvo el éxito esperado, y ni siquiera llego a ser disco de oro, pero que su marca es indudablemente la de un antes y un después, no solo en la carrera de los Beach Boys, sino en la historia de la música pop.
Janis Joplin (1970)
Brian Jones (1969)
Jim Morrison (1971)
Kurt Cobain (1994)
Jimi Hendrix (1970)



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